viernes, 25 de abril de 2014

Traductor

. Las habilidades vocacionales y personales que debe poseer el Traductor se resumen en las siguientes percepciones:
      La comprensión es una condición esencial de los procesos de Traducción e Interpretación, porque es imposible la expresión en nitidez, sin esta condición.
      El Traductor y el Intérprete debe tener un conocimiento profundo de la lengua original, un excelente nivel de análisis y un amplio conocimiento en torno a las materias tratadas y, en general, un amplio nivel cultural, en muchos ámbitos.
      Debe ser un redactor de excelencia, de tal forma que sus desempeños sean traducciones fluidas y naturales.
      Debe trabajar con rigor y precisión, de tal forma que sus escritos reflejan con fidelidad la información contenida en el original.
      La Traducción especializada suele comportar búsquedas terminológicas y documentales, así como la consulta de especialistas del ámbito en cuestión. Este tipo de traducción exige espíritu crítico, capacidad para informarse y sentido de la iniciativa.
      Debe tener una buena capacidad de adaptación y de organización, debido a que los plazos le obligan, frecuentemente, a trabajar bajo presión.
         Las habilidades vocacionales y personales que debe poseer el Intérprete se   resumen en las siguientes percepciones:
      Debe tener una excelente expresión que le permita comunicarse con la misma claridad y eficacia que el orador. No tiene tiempo para dudas, debe estar al corriente de la actualidad y seguir de cerca la evolución de los ámbitos en que trabaja.
      En un trabajo autónomo, debe demostrar intuición, capacidad de adaptación y rapidez de reacción, para no perder el temple en las situaciones más desestabilizadoras, ante cualquier orador.
      Debe ser sensible a las diferencias culturales y al contexto en que se expresa el orador, para plasmar su intención con diplomacia.

2. De esta página hemos leído lo que es la traducción en general, para tener las ideas básicas:
Se denomina Traducción e Interpretación (en español americano: Traductorado) a los estudios cuyo fin es formar a traductores e intérpretes profesionales en varios idiomas, por lo general en tres:
Lengua A: lengua materna
Lengua B: primera lengua extranjera (lengua de especialidad)
Lengua C: segunda lengua extranjera
Si bien los estudios suelen denominarse en su conjunto Traducción e Interpretación, ambas actividades se refieren a profesiones distintas, siendo el traductor la persona que trabaja con textos escritos y el intérprete con textos orales.
Estos estudios tienen una duración de entre uno y cinco años, según el país y la etapa universitaria (Grado o Máster). Los centros que se encargan de impartir estos estudios suelen ser las Facultades o Escuelas Universitarias de Traducción e Interpretación (sobre todo en España, Francia, Bélgica y Suiza), si bien en otras universidades estos estudios están adscritos a las facultades de Filosofía y Letras, Comunicación o incluso Derecho.
La superación de estos estudios lleva a la obtención del título de traductor e intérprete, si bien en algunos países no es requisito para ejercer la actividad, dada la falta aún de regulación de la profesión. De aquí nacen cuestiones candentes de actual debate, como es el intrusismo profesional, ya que existe la idea errónea de que cualquier persona que sepa idiomas puede ejercer como traductor o intérprete profesional. En España, por ejemplo, no existe un colegio profesional que vele por la profesión del traductor e intérprete.
El color académico relacionado con estos estudios es el verde azulado, también relacionado con la diplomacia y los asuntos exteriores.

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